Imposible imaginar un escenario mejor que el de la barandilla de La Concha en un día soleado -como el de ayer-, para contemplar la ilusión con la que más de un millar de estudiantes de danza clásica, llegados de diferentes escuelas de todo Euskadi, exhibieron ante la multitud de personas que se acercó hasta el paseo de la playa donostiarra para aplaudir su esforzado aprendizaje.
|